EN UNA GRAN FAMILIA:
La COMUNICACION es segura y sincera. EL error, se convierte en RETO. Una enfermedad se convierte en una oportunidad de crecer.

Las diferencias y los descuerdos enriquecen a cada uno. Hay RESPETO por las ideas y el talento del otro. El RECONOCIMIENTO es parte de la dinámica familiar. Los VALORES son la brújula de acciones nobles.

Hay un Proyecto de Vida que es compartido. Cada uno se realiza con libertad en sus SUEÑOS. TODOS ES POSIBLE pues no hay límites para la mente, la creatividad y el pensamiento extraordinario

5/10/2017

¿Qué hacer con los niños en situación de crisis, desajuste y represión?

Cuando en una sociedad, una institución educativa es sometida a acciones que producen daño físico o psicológico, sea este corporal, mental o emocional, los adultos tenemos que prepararnos para proteger a los niños, quienes ante tales ilegalidades e injusticias, se encuentran totalmente indefensos.

Directores y autoridades escolares así como padres, representantes, docentes y todo aquel que hace vida en la comunidad educativatiene la responsabilidad de proteger a los hijos y a los alumnos, de las maneras posibles a su alcance y su conocimiento.

Ante cualquier situación alarmante que amenace la integridad física o mental es necesario mantener la calmaPadres y docentes gritando aterrados ante estas situaciones y sin control alguno sobre sus acciones, marcan e imponen a los niños vivencias de ansiedad, angustia y zozobra, que pueden generar traumas y desajustes psicológicos.

Muchos padres y docentes me comentan que ellos prefieren tranquilizar a los niños aislándonos de la situación y ocultándoles en lo posible cualquier situación indeseada o diciéndoles que no está pasando nada y todo está bien.

Todo padre tiene el derecho de asumir esta postura, pero es importante no perder de vista que el estado emocional de un padre o docente angustiado, es algo imposible de ocultar y todos sabemos que nuestros niños son perceptivos y cuando no se les da una explicación – a su medida – pueden asumir interpretaciones erróneas sobre la vida, las personas, las cosas y las situaciones, que afectarán el resto de su historia.

Cuando un niño nos hace preguntas, NO hay que engañarlo. Hay que explicarle con sinceridad la situación en la medida de su comprensión, dándole la seguridad de que no están solos, y que los adultos están allí para protegerlos. Los padres y docentes NO pueden olvidarse de transmitirle al niño esa protección a la que tienen derecho y de la cual son responsables.

Calmarlo con afecto, abrazarlo para darle seguridad, protegerlos con palabras de firmeza y confianza, prepararlos para la contingencia, enseñarlos a estar tranquilos y a colaborar con su propia protección, en fin, hay infinidades de acciones e iniciativas que se pueden y deben asumir, de manera organizada, ante momentos de retos, crisis, desajuste e inclusive situaciones que atentan contra los derechos humanos.  

¿Están los padres y docentes preparados para esto? Probablemente NO pero esto no los exime de hacerlo.

La familia, ante enfermedades graves de un niño u otro ser querido – este es un ejemplo -, por lo general se derrumba y no cuenta con los recursos internos (emocionales y mentales) para afrontar con valentía, coherencia y positivamente, tal situación.

En una ocasión una madre, furiosa, me gritó cómo podría ella mantener la calma y ser positiva ante semejante tragedia (lo que menos importa es saber cuál era su situación, pues para ella complicada o no, significaba una tragedia y esto es lo importante a saber).

Yo creo que ante la vida, la actitud lo es todo. Mantener una actitud negativa ante las personas, cosas, situaciones, eventos y procesos, pretendiendo resolverlas por la vía de la negatividad, la violencia y la agresión, difícilmente (por no decir imposible), atraerán las mejores soluciones.

Podemos lograr a la fuerza lo que queremos, la hostilidad puede amedrentar y permitir el logro momentáneo de un objetivo, el llamado al odio puede dañar al otro. Pero, ¿Cuánto tiempo se puede mantener una situación tóxica, una agresión continuada, una manipulación solapada…,  sin que genere daños irreparables?  

Yo me inclino a pensar y creer, que todos los padres y docentes quieren lo mejor para sus hijos y alumnos. Que el ser humano que me rodea es una persona de buena voluntad. Quizás requiere para tiempos difíciles, nuevos y mejores conocimientos, información así como aprender y tener la disposición de cambiar su manera de ser, para poder conquistar aquello que lo aleja de la justicia, el bienestar y la felicidad.

NO SOMOS VICTIMAS, somos seres creadores de nuestra propia realidad. Nuestras creencias conscientes e inconscientes nos han conducido a este lugar donde nos encontramos. La crianza y la educación que hemos recibido han escrito nuestro destino pero eso no significa que no sea posible y esté en nuestras manos, cambiar a cualquier edad y en cualquier momento.

Se requiere de una decisión que después de tomada, TIENE que convertirse en acciones deliberadas, disciplinadas y diarias para lograr la deseada transformación.

Los pensamientos, las emociones, los sentimientos, las actitudes y el comportamiento negativo como el miedo, la necesidad de establecer conflictos, el pesimismo, la inseguridad, la falta de merecimiento…, cuando se convierten en hábito se hacen también adicciones.

Una persona que vive en una constante lucha por la vida, el día que se acaban esos problemas, buscará razones y se creará estrategias, justificaciones y excusas para seguir viviendo su estado habitual de lucha. Es un patrón de comportamiento inconsciente que se puede romper.  

¿Qué HACER?

En caso de injusticias, situaciones de represión y violencia, es imperativo que las personas se remitan a la lista de los Derechos Humanos para tomar consciencia de su presente situación.

Quien les escribe, lo hace desde la mirada de una madre y docente que ha buscado toda la vida desde que soy madre, formarme para darle una mejor educación y ejemplo a mis hijos. Y por eso los invito a no quedarse solo con esta información.

En sus colegios así como en sus comunidades, probablemente disponen de psicólogos y médicos que pueden darle una visión complementaria así como recursos para afrontar las situaciones de crisis y desajuste. Les recomiendo organizar reuniones, jornadas de reflexión y sensibilización, charlas y encuentros de apoyo para fortalecerse y estar acompañados en la solución de los problemas.

Para finalizar, solo puedo decirles que las crisis son una oportunidad valiosa para la evolución de los seres humanos y las sociedades. Está llena de oportunidades y potenciales maravillosos para reflexionar, conocer, aprender, rectificar, construir y principalmente convertirnos en mejores personas y una mejor sociedad.

Afrontarlo con valentía, nobleza y perdón nos permitirá un futuro notable. Y el principal mensaje de este escrito para cada uno que lo está leyendo, es  JAMAS RENDIRSE y proteger a nuestros niños.

Ing. Magdalena Calvo de Sosnowsky
Fundadora de la Marca Mi NIño Genio - Candidata a Doctor en Ciencias de la Educación
Msc. Orientación Familiar - Mail: magdalena.sosnowsky@gmail.com - @mcdesosnowsky - @mininogenio - miniogenio.blogspot.com - www.eluniversal.com/blogs   

4/04/2016

Aprende y enséñales a soñar

Quiero pedirte que le enseñes a tus hijos a SOÑAR, más que a querer cosas.

¿POR QUÉ?

Cuando dices QUIERO, tu cerebro se conecta con la carencia: Lo quieres porque no lo tienes y además, está presente la interpretación de que lo que quieres, está en el futuro y NO en el presente AHORA.

Nuestro cerebro es como una computadora y es una parte de nosotros mismos que necesitamos conocer. En su funcionamiento está la clave de cómo aprendemos, cómo memorizamos, cómo cambiamos, por qué tenemos comportamientos automáticos y repetitivos (que son nuestros hábitos), que cuando son positivos nos elevan a la cumbre de las realizaciones, pero cuando son negativos, bloquean y dificultan todo progreso.

Muchos hemos hecho listas interminables de aquello que queremos. Estas listas las transformamos en afirmaciones que repetimos todo el día, por semanas y meses, sin saber, que lo que realmente estás logrando es reforzar la carencia en tu vida.  

Es importante saber, creer y tomar consciencia, que somos seres creadores de nuestra realidad. Nada que no haya pasado por la mente, ocurre en nuestras vidas. Lo que vives, observas y experimentas a diario, proviene de tus pensamientos. Y con tus pensamientos creas la realidad: SOMOS LO QUE PENSAMOS.

¿Qué significa SOÑAR?

Es convertirse en aquello que anhelas como si fuera una realidad. Es creer, sentir y experimentar las emociones, las actitudes y el comportamiento ante lo que quieres, como si YA lo lograste. Es actuar como si ya es realidad.

Nuestro cerebro entiende el lenguaje de las IMÁGENES. Las palabras le significan poco.

Cuando una persona se imagina a si misma llena de vitalidad, contenta, en posesión de aquello que aspira, está creando un campo energético que actúa como un imán y atrae aquello que sueña.

¿Por qué en ocasiones las personas que visualizan, no logran lo que quieren?

Esto se debe a la sumatoria de imágenes que tienen en su mente.
Así, una persona medita diariamente durante media hora y se imagina que ya logró su meta. Luego pasa el resto del día sintiéndose pesimista, quejándose y lleno de dudas e incertidumbres, culpando al gobierno y a las circunstancias de su desgracia y hundiéndose en los pensamientos negativos ¿Qué sucede? La hora de visualización positiva, es totalmente CANCELADA por todas esas imágenes negativas que la persona se permite tener, durante el resto del día.

Si meditas, visualizas y te conviertes diariamente (en tu mente), en aquello en lo que te quieres convertir, NECESITAS pasar el resto del día en esa misma frecuencia creativa. Se trata de FE. Tienes que ver y asumir como cierto lo que todavía no ha ocurrido pero que ya existe como un potencial de realidad presente en tu vida. Y la Fe te da esa certeza de que lo que anhelas y sueñas, ya es un hecho que esperas cada día con la seguridad de que va a llegar. No le pongas fecha y solo espéralo con convicción.

Los padres viven matando los sueños de sus hijos. Los desaniman subestimando sus talentos. Y declarándoles lo que pueden o no lograr. Les robamos sus sueños grandiosos de escalar las alturas, enseñándoles que el mundo es un lugar inseguro. Y ESTO NO ES VERDAD, a menos que lo creas…

En los primeros seis años de vida, los padres y el entorno, instalamos en nuestros niños programaciones, creencias y comportamientos que definirán su destino de adultos. Ellos nos copian… Lo que le decimos y les modelamos, son leyes que los pequeños asumen como ciertas. Sus mentes a esa edad (0 a 6 años) funcionan en una frecuencia de ondas denominadas theta y delta, que son las frecuencias de la hipnosis y esto significa que el niño es como una cámara de video que va grabando – sin interpretación – todo lo que vive. Si un niño se desarrolla en un ambiente de violencia, de temores y angustias, con toda seguridad se convertirá en un adulto angustiado, desconfiado, triste que tendrá una autoestima muy baja que dificultará el desarrollo armónico de sus mejores talentos.

Por eso es tan importante que los padres se revisen y se observen cuando dicen lo que le dicen a sus hijos. Frases como: él no se concentra, es un niño enfermo, es un niño problema, no le gustan las matemáticas, no nació para estudiar, es desordenado, es disperso… (te invito a completar esta lista con tus propias palabras) son mensajes que se convertirán en su mente subconsciente, en mandatos, comportamientos, actitudes, creencias y emociones que lo acompañarán toda su vida (afortunadamente hoy en día hay terapias para cambiar esto).

Enseñarles a soñar, a imaginarse sanos cuando tienen una gripe, alimentarles su deseo de convertirse en personas extraordinarias, es lo mejor que los padres pueden hacer por sus hijos. Toda vez que asumes que TU ERES el creador de tu propia realidad, sabes que cuando un resultado es negativo, tienes la oportunidad de aprovechar el error para corregirlo y cambiar el resultado.

Necesitamos creer en nuestro poder creativo. Es crucial enseñarles a nuestros niños esta posibilidad cierta que está dentro de ellos, para que el futuro de una sociedad más humana, cálida y noble, sea posible.

Hasta una próxima vez…   

Por Magdalena Calvo de Sosnowsky – Master en Familia y cursando actualmente un doctorado en Ciencias de la Educación. Fundadora de Mi Niño Genio, les ofrecemos Programas Educativos, adaptables a cada colegio y dirigidos a los estudiantes, los docentes y los padres.
Pueden contactarnos a través de nuestro blog www.mininogenio.blogspot.com, nuestro mail: magdalena.sosnowsky@gmail.com y nuestros teléfonos en Caracas – Venezuela: 0212 9773627 y 0412 9951687.






2/22/2016

Tus hijos: NO son una propiedad

Ante esta afirmación estoy segura que dirás “eso ya lo sé” Pero ¿Cómo actúas?

Muchos padres y madres creen tener el derecho de decidir el destino de sus hijos: qué estudiarán, con quienes tendrán amistad y con quienes no, a dónde irán, que dirán, que opinarán… Y se las ingenian (los padres) para que los niños y adolescentes digan y hagan lo que ellos desean.

Hay muchas maneras sutiles y manipuladoras de hacer esto. Desde usar la victimización y la culpa para inspirar debilidad y lograr que los hijos hagan lo  que se les pide (por el bien de su mamá, su papá o el de ellos mismos), hasta la imposición por autoritarismo sin mediar argumento alguno: harás lo que yo digo!.

Con toda razón dirás que no tienen el criterio para gobernar su propia vida y tienes que tomar decisiones (por ellos)… y es verdad. Sin embargo no conviene confundir nuestra responsabilidad de criar a nuestros hijos en un contexto de normas, límites, pautas de disciplina, ética y valores, con el deseo egoísta que algunos padres ostentan, de gobernar la vida de sus hijos, inclusive en la edad adulta.   

Es necesario que los padres aprendan que enseñar a sus hijos a tomar decisiones, conversarlas y negociarlas, evaluando sus beneficios y desaciertos, forma parte de esa experiencia de vida que necesitan vivir para crecer. No es ahorrándoles experiencias negativas que nuestros hijos se hacen aptos para manejar su propia vida.

No se trata de dejar hacer lo que quiera. Se trata de compartir con ellos una vida con el ejemplo. Serán honestos si nosotros lo somos. Serán independientes si nosotros nos comportamos con independencia. Serán amorosos y solidarios si ellos viven ese amor y solidaridad en su propia familia.

No pierdas el tiempo con discursos estériles y aburridos sobre la moralidad. Se tu auténtico y ellos lo serán.

Una madre preocupada me comentó que estaba segura de haber perdido su tiempo al criar a sus hijos porque ellos eran todo lo opuesto a lo que se les había enseñado. Y esta impresión la tenemos muchos padres en el proceso de crianza. Sin embargo, con el tiempo los hijos terminan reproduciendo los hábitos, costumbres, maneras de resolver las situaciones que vivieron en su casa. Así de poderoso es el poder de los padres sobre sus hijos. Simplemente cada ser es diferente y su proceso de aprendizaje, también.

Insisto a los padres, que se preparen y se conviertan cada día en mejores personas. Desearlo no es lograrlo. Hay que instruirse, leer y aprenderlo. No haya un camino, no hay recetas, no son herramientas y técnicas, son procesos que hay vivir con un honestidad profunda de cambiar y adquirir mayor consciencia.

No nos preparamos para ser padres y lograr con éxito, algo tan complejo (no necesariamente difícil) como educar a nuestros hijos. NO hay UNA manera CORRECTA de hacerlo- Tenemos que crear nuestra propia manera de hacerlo.

Las ESCUELAS DE FAMILIA, son un medio para crear comunidades de conocimientos y experiencias para los padres. Resulta un apostolado lograr que los actores de este proceso (LOS PADRES) y las instituciones educativa, construyan juntos un espacio seguro donde nutrirse de las mejores prácticas y las lecciones aprendidas en el arte de criar a los hijos y contribuir con la formación de ese ciudadano socialmente responsable que requiere este planeta.

La excusa preferida es que hay mucho por hacer y ¿Por dónde empezar? Hay iniciativas que no se desarrollan por el simple hecho de que los padres no asisten. ¿Y cuándo es el momento ideal para hacerlo?    HOY

Dejo en tus manos esta reflexión. A los padres les digo que comiencen por la educación de ellos mismos. A los docentes e instituciones educativas, exhortarlos generosamente, a aportar su granito de arena desde los espacios escolares en pro de la familia. No se trata de llenar recintos de manera masiva con unos padres conscientes. Se trata de construir una mejor sociedad y hay que empezar ahora.

Hasta una próxima vez…   

Por Magdalena Calvo de Sosnowsky – Master en Familia y cursando actualmente un doctorado en Ciencias de la Educación.

Mi Niño Genio, les ofrece Programas Educativos, adaptables a cada colegio.

Pueden contactarnos a través de nuestro blog www.mininogenio.blogspot.com, nuestro mail: magdalena.sosnowsky@gmail.com y nuestros teléfonos en Caracas – Venezuela: 0212 9773627 y 0412 9951687.






2/01/2016

Contar cuentos para enseñar y aprender

Contar historias ha sido siempre, una manera propia del hombre, para compartir sus experiencias, su significado y percepción de la vida, transmitir sus costumbres, tradiciones, secretos, sabiduría y poder preservarlo para las generaciones futuras.

Hay dentro de cada uno de nosotros, una semilla contenida del deseo de trascendencia. Y por eso el contar cuentos, aparece en todas las páginas de nuestra historia humana: queremos decirle al mundo lo que somos.

La familia que adopta la costumbre de contar cuentos, va llenando la memoria de sus hijos, de aprendizajes, comprensiones y reflexiones valiosas para su vida futura.

Una encuesta realizada en Europa, sobre los recuerdos más queridos de la infancia, puso en primer lugar, la tradición de contar cuentos.

Cuando le contamos un cuento a un niño, creamos un momento mágico donde ocurre una comunión hermosa de almas. Estamos sentados allí, dando un mensaje callado que dice más que cualquier palabra. Estamos entregando amor y sembrando semillas de creatividad y seguridad. Los lazos afectivos se fortalecen y la memoria se nutre de una emocionalidad maravillosa que estará allí el resto de la vida.

Muchas veces en la edad adulta, en los momentos de crisis, de sentirse perdido, llenos de la incomprensión de sí mismo y de la vida, aparecen esos recuerdos hermosos y emocionales, que devuelven la fe, la voluntad y la fortaleza de seguir adelante, con la certeza de que el amor siempre ha estado allí y la vida puede ser hermosa.

Contar historias es una manera extraordinaria de cultivar los valores y es una forma sana de tratar un tema difícil en la familia o la escuela, para reflexionar, comprender y aprender a manejar sentimientos difíciles o simplemente aprender a expresarse con seguridad.

Contar cuentos, también puede convertirse en un momento de diversión y la ocasión para soñar y también adiestrar la imaginación, para un futuro escolar exitoso. Contar cuentos es una manera de entrenar la mente para alcanzar una atención y concentración privilegiada, tan necesaria para poder aprender cualquier cosa en la vida.

El lenguaje de la mente, no son únicamente las palabras que escribimos y decimos. Son principalmente, imágenes que evocan esas palabras y la abstracción que de ellas surgen en la propia consciencia. Por eso, es indispensable educar la mente para IMAGINAR a través de los colores, sonidos, experiencias, comprensiones y aprender a memorizar.

Aprendemos con mayor rapidez, aquello que va acompañado de la emoción, la sorpresa, la novedad, la seguridad, la aceptación y el respeto. Nuestro cerebro está diseñado para aprender así y la neurociencia es una disciplina que tanto padres como docentes, deben aprender para comprender y ampliar sus maneras de enseñar y asimilar conocimientos y experiencias.  

Esos métodos de enseñanza donde está presente, comparar a los hijos o a los alumnos para someterlos a una competencia feroz entre ellos, donde ser mejor que el otro se convierte en la desvalorización del otro y la prepotencia del que gana, son maneras de NO FORMAR UN MEJOR SER HUMANO.
 
Los maestros (en una mayoría importante) se han sumido en la rutina de un quehacer escolar, donde repiten a diario, las mismas estrategias de enseñar y aprender, sin revisar la efectividad que tienen en sus alumnos, a quienes tratamos irrespetuosamente como “clones”. Nos hemos ido olvidando que somos diferentes, que aprendemos a ritmos distintos y eso no nos hace ni más ni menos inteligentes. La pedagogía, tiene que seguir abierta a nuevos horizontes aún más prometedores, para poder cultivar la grandeza y trascendencia del hombre. Acaso, ¿Lo estamos haciendo?

La familia hace lo mismo. La rutina diaria de irse al trabajo, gritarle a los niños que se vistan y se apuren. Y por las tardes las mismas preguntas: ¿hiciste la tarea? ¿Qué hiciste en el colegio…? Y día a día repetimos el 95% de lo que hicimos ayer (dato científico por cierto) sin incorporar ninguna novedad, otra manera de hacerlo, detenerse un momento para sentir las propias emociones. Y todo esto lo hacemos sin casi darnos cuenta del automatismo en el cual vivimos: vivir por vivir aceptando el estrés laboral, familiar y social, como una mal imposible de escapar.

¿Dónde quedó ese momento de comunión con el otro para sentirse vivo y darle a la vida un matiz diferente, estando presente en cada momento que existimos y dejando atrás las programaciones familiares y culturales, que sin darnos cuenta nos mantiene acorralados en la rutina?

Quiero simplemente llamar tu atención en esa actividad amorosa de contar cuentos a tus hijos y a tus alumnos. La humanidad atraviesa serios problemas. Hay mucho que arreglar y la EDUCACION es la vía al alcance de cada uno de nosotros para realizar la transformación de la raza humana. Los padres tenemos inmenso poder en nuestra manos para educar(nos) y eso requiere de nuestra preparación para conseguirlo.

Mamá, papá, docente, te recuerdo la responsabilidad que tienes de hacer un mundo mejor a través del legado que transmites a los niños ¿Es una utopía lo que te digo? Yo creo que no. Y hay que comenzar ahora, siempre la oportunidad está presente. Nunca es tarde.

Planifica cotidianamente esos espacios para contar cuentos. Hacerlo a diario se convierte en hábito y este es un extraordinario hábito para incorporarlo a la propia vida. En el colegio es necesario hacer lo mismo.

Recomiendo a las instituciones educativas, crear Campañas para “contar cuentos” e involucrar a los padres como protagonistas del proceso, para que sumen en la actividad escolar sus esfuerzos de educar mejor a sus hijos. Tiene extraordinarias ventajas hacerlo, ya que fortalece la relación padres – docentes – colegio, a través de compartir un aprendizaje nuevo en pro de una mejor sociedad y sobre todo retomamos la relación de amistad con el otro.

Muchas escuelas donde la relación entre padres y docentes es tensa, se han beneficiado de estas actividades, porque las partes dejan de culparse y dejan de ser espectadores de sus problemas involucrándose en las soluciones de los mismos.

Mi Niño Genio, les ofrece a las escuelas, PROGRAMAS adaptables a escenario escolar, para iniciar la aventura de poner al servicio de la educación, el contar cuentos en una dimensión aún más provechosa para la educación de los niños.

Pueden contactarnos a través de nuestro blog www.mininogenio.blogspot.com, nuestro mail: magdalena.sosnowsky@gmail.com y nuestros teléfonos en Caracas – Venezuela: 02129773627 y 04129951687.

Magdalena Calvo de Sosnowsky – Master en Familia y realizando actualmente un doctorado en Ciencias de la Educación.

MI NIÑO GENIO, al servicio de los padres y un mejor ser humano

3/30/2015

TOMAR CONCIENCIA...



Somos y actuamos según nuestras creencias y experiencias. Es difícil, comprender las realidades que no conocemos, porque no las hemos experimentado. ¿Quién puede comprender sabiamente al otro, en sus carencias, limitaciones y traumas, si no lo ha vivido?

Sin embargo, esto no impide que podamos expandir nuestra consciencia para entender y crear otras realidades más grandiosas, que las que vive el planeta actualmente.
Somos padres y madres, con la responsabilidad de criar y educar a nuestros hijos. Y más allá de mantenerlos, hay un legado mucho más grande, que es expandir los límites del hombre y la sociedad, para crear un mundo distinto al que tenemos y nos hemos conformado en tener.

La FAMILIA en la evolución del hombre, ha estado presente en sus múltiples versiones durante toda la historia. Y es imperioso repensarla en nuevos términos que generen y expandan las posibilidades del SER ¿Con qué propósito? Para potenciar el poder que tiene la familia, de convertir a los seres humanos, en personas con infinitas posibilidades de cuidar, mantener y proteger la vida en este planeta.   

¿Sabías que nuestros ojos no ven la realidad que observamos? Quien observa, es nuestro cerebro, que lo hace a través de nuestros ojos (Eso explica que una misma realidad observada por distintas personas, genera múltiples interpretaciones) Y esto ha sido así biológicamente, desde que existimos. El cerebro al observar la realidad, lo hace basado en la interpretación que hacemos según nuestras creencias personales y desde nuestras propias experiencias. Sin embargo, esto no es una sentencia definitiva. Nuestro cerebro ofrece también infinitas posibilidades, inimaginables e inexploradas. Y es allí donde tenemos la oportunidad de expandir nuestra propia capacidad de transformarnos. La importancia de saberlo, radica en TOMAR CONSCIENCIA, desde donde miramos e interpretamos al mundo: desde el miedo, la inseguridad, el resentimiento, el victimismo, el amor, la confianza, la seguridad, lo extraordinario o lo ordinario… ¿Desde dónde los estás observando?

¿Que llamamos TOMAR CONSCIENCIA? ¿Tomar consciencia de que y pära qué? ¿Cuál es el beneficio de hacerlo? ¿Qué conquistamos cuando logramos tener consciencia de… ? Toma unos segundos para pensarlo…

Los padres ¿tenemos consciencia de las creencias y valores que les transmitimos a nuestros hijos? ¿Somos conscientes y nos hacemos responsables, del impacto que produce en ellos lo que les decimos y sentenciamos? ¿Hacemos un “alto” ocasionalmente, en nuestro camino de criar y educar a nuestros hijos, para reflexionar si lo estamos haciendo de la mejor manera que podemos, a fin de ofrecerles caminos de crecimiento, que sean amplios y expansivos?...

TOMAR CONSCIENCIA… Cuando una madre, con rabia le dice a su hijo, que se portó mal y que si sigue así no lo va a querer… ¿Tendrá ella, consciencia de que una amenaza como ésta lejos de educar en el amor y dar la corrección oportuna al niño, lo que hace es “programar” en él, un cambio de conducta (si lo logra) basado en el miedo (no el amor), la desconfianza y la manipulación?
 
¿Por qué creemos que relacionarnos con el otro desde la confianza, no es posible? 
¿Acaso pensamos que el mundo es un lugar inseguro y la gente es mala?      

¿Desde dónde reprendemos a nuestros hijos? ¿Desde el amor o desde el miedo y la rabia? ¿Qué hay detrás de nuestras reacciones diarias con nuestra familia? Es venganza, facturas pendientes, manipulación, egoísmo, revancha, necesidad de controlarlos con la excusa de que les amamos... ¿Cuándo vamos a confiar, en nuestra pareja y en el ejemplo que hemos dado a los más pequeños? ¿Qué tan grande es tu propia desconfianza…?

TOMAR CONSCIENCIA, de que necesito cambiar si realmente quiero lo mejor para MI  y mi familia, es uno de los eventos más importantes que puede ocurrir en la vida, porque te da el empuje para hacerlo.

TOMAR CONSCIENCIA, que el cambio personal, producirá cambio en las relaciones familiares, te promete una familia fortalecida en el amor y la aceptación.
Es necesario ostentar de una valentía y una voluntad poderosa, para asumir la propia transformación. CAMBIAR SIGNIFICA romper con nuestros hábitos y esto es un reto de enormes proporciones aunque no imposible.  

TOMAR CONCIENCIA, de todo esto, es un primer paso, pero también es un paso notable porque significa DARSE CUENTA, y en este escalón, todo lo demás se puede visualizar.

TOMAR CONSCIENCIA, es llegar a comprender la experiencia del otro sin haberlo vivido por el simple hecho de desarrollar la sensibilidad de ponerse en los pies de la pareja, de los hijos y los nietos, sin enjuiciarlos.

TOMAR CONSCIENCIA, de lo que sucede en el entorno, es conectarse con las necesidades más profundas del otro sin hacerlas propias para vivirlas por él, sino para apoyarlo y acompañarlo. Y esto lo piden nuestros hijos a gritos: el respeto de permitirles vivir sus propias vidas, con su espacio y nosotros allí para guiar y opinar “oportunamente”.

TOMAR CONSCIENCIA, de que somos diferentes a ellos, que no sabemos más que ellos y tampoco tenemos la VERDAD. Y nuestra actitud les hará conocer la HUMILDAD.

TOMAR CONCIENCIA, de que necesitamos espacio para conocernos más a nosotros mismos y conquistarnos… para eso nos sirve la TOMA DE CONSCIENCIA… y ahora escribe tus propias reflexiones sobre esto que se escribirán más de tu propia historia.

TOMA CONSCIENCIA, que estamos viajando hacia el futuro de una civilización má grandiosa y se trata de soñarla para lograr que exista. ERES PROTAGONISTA DEL FUTURO, no lo olvides…

Para contactarnos para charlas, conferencias/conversatorios y talleres puedes hacerlo en Caracas a través del 9795139 y 04129951687. Conoce nuestras actividades de talleres en mininogenio.blogspot.com

REDES SOCIALES: Twitter @mininogenio – Facebook: Mi Niño Genio y mail: magdalena.sosnowsky@gmail.com y mininogenio@gmail.com

3/17/2015

Que tu familia no sea una prisión

¿Estamos conscientes de la importancia que tiene la familia, no solo para nuestro bienestar sino para la supervivencia del planeta? ¿Te has dado cuenta, que como padre y madre, tienes un poder extraordinario de influenciar a tus hijos, para darle una educación, que vaya más allá del conocimiento y los contacte con su saber interior y espiritualidad? ¿Te has preparado para ello?

¿Dónde se dan las posibilidades de construir valores, cultivar pensamientos nobles, modelar la excelencia y la buena voluntad? Ser impecable ¿Es posible?
Te pido reflexionar por unos instantes en estas preguntas y contestarlas en voz alta, dirigiéndote la respuesta. Escucha tus argumentos, excusas, reflexiones y pensamientos… ¿Te crees capaz de entregar a tus hijos acciones llenas de bondad, honestidad y amor? O acaso te mueve la manipulación, el egoísmo, la necesidad de controlar a tu pareja y a tus hijos, con la justificación de que “quieres lo mejor para ellos” ¿Por qué crees, que sabes lo que les conviene?

Es cierto, que los padres tenemos la responsabilidad absoluta por la educación y bienestar de nuestros hijos. Pero eso no nos da el derecho, de decidir por ellos, su futuro ¿Por qué algunos padres tienen esa necesidad de ahorrarles experiencias a sus hijos para que no sufran…?
El sufrimiento y el error no son asuntos a los cuales hay que huirles y temer. Son retos y experiencias que hay que aprovechar para aprender y convertirnos en mejores seres humanos. Luego de vivir experiencias consideradas “terribles”, muchas personas, se convierten en la mejor versión de sí mismos. Y lo que una vez fue un experiencia dolorosa y retadora, se transforma en la mejor vivencia de sus vidas.

Los padres continuamente castigan a sus hijos por sus errores sin enseñarles que son oportunidades de aprender. Pierden la ocasión de mostrar, que si bien es necesario asumir las responsabilidades y consecuencias de lo que hacen, lo más importante es hacerse cargo de los resultados y aprender.   
¿Con qué sueñas, al pensar en tu familia? Yo sueño con un mundo en el cual haya respeto por la diversidad que somos cada quien. Sueño con un planeta limpio, donde cada día viajemos hacia el futuro y podamos crear el bien, en lo extraordinario. Yo sé que muchos queremos y trabajamos en pro de un planeta donde lo común y cotidiano, sea confiar, vivir en paz y crear espacios para evolucionar y crecer en nuestros talentos y posibilidades. Y todas esas semillas de buenos deseos, se siembran en la familia.

Un flagelo presente en las familias de hoy, es el estrés. Se acepta como una situación cotidiana y normal con la cual hay que aprender a vivir. Esto genera cada día más, niños con depresión, ansiedad y miedos extremos. Los padres en su rol de proveedores, se rinden ante una vida estresante, asustados por su futuro y sintiendo la inseguridad e incertidumbre que los rodea. Dejan de cumplir ese rol amoroso de educar integralmente a sus hijos y se consuelan diciendo "es que tengo que trabajar por mis hijos" ¿Para cuando van a dejar la construcción de una familia donde los valores y realización de sus miembros sea una prioridad? 
¿Cómo CONSTRUIR UN MEJOR MUNDO?
La familia, es ese privilegiado espacio, en el cual aprendemos lo que es el amor, la protección y el ejemplo de lo que son las relaciones con otras personas y el mundo.

¿Te pertenecen tus hijos? Yo creo que no. Nuestros hijos y nietos son regalos y seres que hemos traído al mundo para que ellos cumplan sus necesidades de experiencia y evolución. Nosotros mismos hemos venido para eso. Y como una cadena infinita de causa y efecto, lo que hemos aprendido de nuestros padres, si no nos PREPARAMOS, para viajar al futuro, simplemente repetiremos lecciones y prácticas aprendidas, que nos atrapan en una secuencia de repeticiones que nos encajonan en el pasado y no avanzamos...
Acaso ¿Es malo el pasado...? Creo que si solo usamos el 5 al 10% de nuestra capacidad cerebral, significa que ante cada ser humano, se despliegan posibilidades infinitas de crear lo inimaginable en belleza, justicia, paz y amor ¿Qué estamos esperando?

Si un padre y una madre, educaron a su hijo, maltratando su autoestima con violencia verbal y psicológica… ¿Qué podemos esperar de ese niño asustado y desorientado? ¿Tendrá la posibilidad de sentir amor y respeto por los demás?

Igual sucede con los  talentos que tantos niños traen a flor de piel, hacia el arte, la literatura o la música, pero se “golpean” con los prejuicios y caprichos de unos padres, que de manera directa o manipulativa, deciden que sus hijos serán médicos, ingenieros o cualquier otra cosa, porque esa es la “tradición familiar heredada” por generaciones.
Entonces, ¿Que es la familia? ¿Por qué ha dejado de ser un lugar seguro para los niños (y para todos)? ¿Qué estamos haciendo para convertir la vida familiar, en un lugar donde el acompañamiento del otro, sea una manera amorosa de dar apoyo, dando espacio para que cada uno tome sus propias decisiones, libres de influencias externas.

Escucho con frecuencia a los adolescentes hablar de sus casas, como si fueran prisiones donde escasamente pueden respirar. Esposas o esposos, que no son escuchados ni considerados en sus opiniones. La rutina y el automatismo de la cotidianidad, mantiene a cada uno, en una repetición de los mismos rituales, conversaciones, regaños y conflictos, sin que haya una pausa en la cual evaluar y repensar las relaciones en la familia. Son adultos y se les sigue tratando como niños indefensos. Ella tiene algo que decir, pero no es escuchada, porque ese espacio no se le ha dado y tampoco se ha ganado.
HAY QUE REPENSAR LA EXPERIENCIA FAMILIAR cada día, para evitar que la rutina dé por sentado, realidades que se están deteriorando. Esta es una responsabilidad de los padres y cuando lo realizan, se convierte en un modelo que los hijos llevarán consigo hacia sus propias familias.   

No le enseñes con palabras… actúa y conviértete en lo que aspiras para ti y el mundo.
Te invito a viajar hacia el futuro. Mirar con anhelo lo que aún no has creado porque el tiempo siempre juega a favor de quien busca realizar lo extraordinario y noble en su vida. 
LA FAMILIA LO DEMANDA y tu eres quien puede alcanzarlo. Preparate, mejora como persona, reinventa a tu familia y atrévete a tener la determinación de cambiar.  

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