EN UNA GRAN FAMILIA:
La COMUNICACION es segura y sincera. EL error, se convierte en RETO. Una enfermedad se convierte en una oportunidad de crecer.

Las diferencias y los descuerdos enriquecen a cada uno. Hay RESPETO por las ideas y el talento del otro. El RECONOCIMIENTO es parte de la dinámica familiar. Los VALORES son la brújula de acciones nobles.

Hay un Proyecto de Vida que es compartido. Cada uno se realiza con libertad en sus SUEÑOS. TODOS ES POSIBLE pues no hay límites para la mente, la creatividad y el pensamiento extraordinario

1/13/2014

Escuchar: El reto de la conversación



En lugar de escuchar lo que nos dicen, solo escuchamos lo que interpretamos escucharanònimo
"Una de las mejores maneras de persuadir a los demás es escuchándolos" Dean Rusk

La conversación
"En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho." (Juan 1:1-3)
Todo lo que hacemos tiene que ver con la conversación. En la comunicación están presente tanto el hablar como el escuchar y una no se da sin la otra. Mientras más precisos y efectivos seamos al conversar, mejorará nuestra comunicación. La danza que tiene lugar entre hablar, escuchar y nuestros sentimientos, es lo que llamamos CONVERSACIÓN.
 
Escuchar le da validez al hablar, porque es el escuchar y no el hablar, lo que da sentido a lo que decimos. Pensemos cuantas veces hemos pedido algo y lo que nos traen es otra cosa. ¿Qué fue lo que produjo este resultado: el hablar o el escuchar?

¿Qué es Escuchar?
¿Cuántas veces mientras tu hijo(a) o tu pareja te habla, te distraes y te vas a tu “diálogo interno”, dejando de escuchar lo que te dicen? ¿Te ha ocurrido que escuchas solo el principio de una conversación y supones que ya sabes lo que te van a decir?¿Te has dado cuenta, que en ocasiones respondes automáticamente y luego es demasiado tarde para “recoger” las palabras que has dicho?

 La visión tradicional del lenguaje, da prioridad al hablar sobre el escuchar, bajo la premisa de que es suficiente estar presente y atento en una conversación para comprenderla. Pero esto no es así. Escuchar puede ser a veces más importante que lo que tenemos que decir. La clave del "escuchar" no esta en el contenido del mensaje, sino en la interpretación que hace el que escucha el mensaje.

El Escuchar es un fenómeno activo, es interpretación, es percepción y no depende de lo que oímos, no depende de si escuchamos o no, depende de cómo escuchamos
Detrás de nuestra manera de escuchar, están presentes nuestra historia personal, las experiencias y las conclusiones que hemos sacado del pasado, están nuestras emociones, reacciones y actitudes ante la vida. 
Podemos ilustrar algunas “formas de escuchar” de la siguiente manera: 

·      Escuchar para entretenerse: cuando la persona escucha un juego de futbol, escucha su música favorita, escucha la radio, escucha cualquier comentario que hicieron en el mercado… no hay compromiso.
·        Escuchar esperando que ocurra lo que se espera: es la expectativa de oir lo que se quiere oir. ¿Te ha sorprendido y te ha molestado escuchar a tus hijos decir, aquello –que siendo su manera de pensar- no es lo que precisamente esperas escuchar de ellos?
·        Escuchar como “el sabelotodo: ”Yo ya se esto…” lo cual activa en la persona un conjunto de diálogos internos como: ya se lo que vas a decirme…¿que estas diciendo…? Nada de lo que me digas me hará cambiar…apúrate para decirte lo que te tengo que decir…, Ya yo vengo de vuelta...
·       Escuchar para demostrar “que tengo la razón”: y esta es una de las formas de escuchar más habituales. Es una actitud de evaluación, para imponer nuestra opinión, lo cual nos hace olvidar que una actitud más productiva es escuchar para buscar soluciones, para crear posibilidades y oportunidades de acción, explorar otras formas, aprender, cambiar  y más importante aun, comprender. 
·      Escuchar con cinismo, descalificación, escepticismo…: la persona no está dispuesta a dar ninguna posibilidad de entendimiento y la comunicación es “una puerta cerrada”..

No somos pasivos al escuchar y escuchamos según como somos.  
Hablar no garantiza el escuchar: uno “dice lo que dice”, y los demás “escuchan lo que escuchan”. Todos escuchamos de manera diferente. Existe una brecha entre escuchar y hablar y tenemos que hacernos cargo de esa brecha pues hablar, no significa que nos escuchen, pero escuchar, valida el hablar.

Hay esencialmente dos maneras de Escuchar: reactiva o proactivamente. Escuchar Reactivamente 
Es automática e inconciente. No hay compromiso con la acción y las soluciones. Busca la falla. Nos comportamos como espectadores. Establece una relación de ganar- perder.

·  Parece ser la verdad, lo obvio y la realidad. Creemos que no son interpretaciones.

·  Es un conjunto de suposiciones y “fantasías” que determinan nuestra manera de pensar y refuerzan nuestro punto de vista.

·  Son significados y explicaciones que le damos a los hechos, para darle significado a lo que vivimos. Es la consecuencia de nuestros modelos mentales, nuestras programaciones de la infancia, nuestra educación y nuestra cultura. No la creamos, la “heredamos” y luego “sin darnos cuenta” somos utilizados por esta manera de escuchar.
¿Cómo saber que escuchas reactivamente?
· Cuando generalizas y piensas en función del siempre, nunca, todos...

· Cuando usasmáscaras” y tienes la necesidad de “parecerte a“ ó “complacer a “

· Cuando te sientes mal y estás en un estado emocional negativo: sentimiento de culpa, ira, rabia, dolor, depresión, angustia, inseguridad,  traición, etc….

· Cuando eres “espectador”, no te comprometes y no te involucras con la solución.

· Cuando le pones etiquetas a las personas y a ti mismo.

· Cuando crees que puedes  leer” el pensamiento de los demás: “Yo ya sé lo que me vas a decir…”

·  Cuando criticas, juzgas y solo buscas las fallas y a los culpables.
·  Cuando necesitas ganar a toda costa, sin importar el precio que puedes pagar. 

Escuchar Proactivamente
Es una decisión del que escucha. No se da en forma espontánea.
·    Se percibe y se aprecia la realidad del otro (empatía).

·    Hay compromiso con la acción, con las soluciones y los resultados.

·    Establece una relación ganar- ganar.

·    Tiene en cuenta el punto de vista de los demás.

·    Genera posibilidades y promueve soluciones.

·    Es simplemente escuchar y considerar al otro como amigo, aliado y compañero.

·    Propone y se hace cargo. Hace contribuciones, aporte…

·     Incluye a los demás.

·     La actitud es de resolver el asunto, ser parte de la solución. No hay crítica.

·    El que escucha de manera proactiva busca que todos participen (es incluyente). Está presente el respeto y el aprecio. Se busca la comprensión mutua. Se busca lo mejor del otro.  
 ¿Cómo aprender a escuchar Proactivamente?
Hay que decidirlo

Hay que  Observarse

Hay que practicar

Hay hacerlo una Disciplina

Hay que “Desengancharse” de los demás
 
Sugerencias para mejorar nuestra ESCUCHA
El escuchar es un regalo y podemos a partir de hoy decidir escuchar más a nuestra familia.
El comunicar vive en lo que se escucha, no en lo que se dice y escuchar es contactarse con la realidad de la otra persona.
Para escuchar "mejor" se requiere estar abierto a lo nuevo y dejar de pensar "yo ya se" lo que me están diciendo.
Acepta que el otro es alguien diferente a tí. “Suelta” la crítica y los juicios. Date el permiso de considerar que puede haber una mejor manera de hacerlo y que esta puede ser diferente a la tuya.

Hasta la próxima vez…