EN UNA GRAN FAMILIA:
La COMUNICACION es segura y sincera. EL error, se convierte en RETO. Una enfermedad se convierte en una oportunidad de crecer.

Las diferencias y los descuerdos enriquecen a cada uno. Hay RESPETO por las ideas y el talento del otro. El RECONOCIMIENTO es parte de la dinámica familiar. Los VALORES son la brújula de acciones nobles.

Hay un Proyecto de Vida que es compartido. Cada uno se realiza con libertad en sus SUEÑOS. TODOS ES POSIBLE pues no hay límites para la mente, la creatividad y el pensamiento extraordinario

1/13/2014

La comunicación consigo mismo: somos lo que pensamos




Todo lo que somos es el resultado de aquello que hemos pensado Buda


Cual es la “onda” de tu día?
Vas al supermercado ¿y qué escuchas? Quejas, excusas, justificaciones y negatividad.

Te encuentras con una amiga ¿y de qué hablan? De quejas y negatividad: la cola, lo caro de las cosas, la inflación, la inseguridad, los muchachos se portan mal, la casa ...

Y si escuchas cualquier otra conversación… ¿De qué te enteras? De más cosas negativas, más quejas, excusas y más pesimismo.

Los medios de comunicación principalmente le dan cobertura a los grandes titulares que tratan de las tragedias y las guerras porque son las noticias que venden más periódicos. 

La gente se interesa mucho más, en conocer los detalles de un terremoto, un tsunami, la guerra, etc. … que conocer sobre los últimos descubrimientos científicos u otras buenas noticias que también ocurren.

Y así podríamos enumerar una larga lista de posibilidades donde la gente queda “atrapada” en una “espiral de negatividad” que la aleja de sentimientos más sublimes como la alegría, el amor, la paz y la tolerancia. 

Lo que conversamos…

La gente en su gran mayoría, está enfocada en lo negativo, en lo que no quiere, en lo que no está bien, en lo que no funciona, en la rabia, en la impotencia, en la escasez, en la enfermedad, en lo negativo de su pareja y de sus hijos, en lo que le falta y no en lo que tiene, en lo egoísta de sus compañeros de trabajo, en lo injusto que es su jefe…  

La mayoría de las conversaciones están enfocadas en historias que la gente cuenta  apasionadamente sobre sus tragedias, dolores y situaciones conflictivas, las cuales narran con lujo de detalles y envueltas en un estado emocional que multiplica, revive y magnifica las experiencias vividas.

Cuando tratamos de cambiar “la onda” a estas conversaciones (te invito a probarlo), por temas más positivos, te darás cuenta que poca gente te escuchará. Están tan ensimismados en su diálogo negativo (interno y externo), que de manera “automática” lo viven sin darse cuenta, día tras día. 

El beneficio de lo positivo…

En todas las épocas, se ha hablado del beneficio de las emociones y pensamientos positivos. Hoy la ciencia lo reconoce y disciplinas como la psiconeuroinmunología pone en evidencia el impacto de estos paradigmas, en la curación de enfermedades como el sida y el cáncer. 

Pensar positivamente y ser feliz, asegura la salud y el bienestar. 

Sentirse “enrollado”, estresado, triste, angustiado, con miedo, preocupado y deprimido, no solo no resuelve los problemas, sino que los empeora y deja secuelas de infelicidad y enfermedad.  

Muchosa gente caen en la trampa de: la vida es así”, “la situación del país nos tiene…”, “es que no hay salidas”, “tengo que aceptarlo”… y así la existencia transcurre en un ciclo de tensiones, que no mejora con el tiempo. La persona se convence de que su bienestar se escapa de sus manos.


Hoy por hoy, las evidencias científicas sobre el pensamiento positivo, remiten a curaciones milagrosas, a desempeños extraordinarios (por ejemplo en atletas olímpicos) y a otros logros humanos de incalculable valor. 

No es necesario convencerles del poder y beneficios de sentirse y pensar bien. 

Piense positivo¡ y sea feliz¡  fácil decirlo?¡…  difícil es lograrlo¡… 

Se ha encontrado en el hombre, “adicción” a las emociones, sean positivas o negativas y hay en el ser humano la tendencia, de que cuando “mete la pata”, su cerebro se encarga de repetírselo una y otra vez. La neurocientífica Candance Pert, descubrió que las funciones cuerpo-mente, generan una red psicosomática de información que controla la salud y el bienestar. Esto significa que las personas experimentan emociones a las cuales se “acostumbran”, sin necesariamente mediar razones para ello. Con el tiempo la persona puede “necesitar” sentirse de una determinada manera, ya sea estar deprimida, tener un ataque de hambre cuando hace dieta, vivir situaciones de “riesgo” por la emoción que produce y no saber por qué. Simplemente lo experimenta así.

La experiencia confirma que el solo deseo de deshacerse del pensamiento negativo no basta. A pesar de entender perfectamente el daño que pueden ocasionarle estos pensamientos y emociones, es fácil caer, en el momento menos pensado, en la crítica, la rabia, la ira, el insulto y quizás después de haber ocurrido la “descarga” emocional (negativa), usted se de cuenta de que volvió a caer en “lo mismo”. Esto le ocurrió de manera “automática”.

Winston Churchill, decía :  “USTED CREA SU PROPIO UNIVERSO A MEDIDA QUE TRANSCURRE SU VIDA”

Ha sido comprobado científicamente que usted es el creador de su realidad, lo crea o no, le guste o no: lo que esta en su mente es lo que está en su vida.

Henry Ford lo expresó asi: Si crees que puedes, puedes… si crees que no puedes, también tienes razón. Y Buda lo dijo de la siguiente manera: “Todo lo que somos es el resultado de aquello que hemos pensado”


¿Qué puedes hacer? Le propongo probar las siguientes sugerencias:

1.    Un pensamiento positivo es 100 veces más poderoso que uno negativo. No “luche ni evite” el pensamiento negativo. Cuando el pensamiento negativo se presenta y quiere “echarle a perder” el día, simplemente acéptelo y “déjelo pasar”. Inmediatamente “bórrelo”. ¿Cómo?: Ejercicio: Proyecte en una pantalla o pizarrón mental, el pensamiento negativo y luego con un borrador imaginario de “un gran poder infalible”, hágalo desaparecer. Y recuerde que solo lo que está en su mente, existe para usted. Esta estrategia solo le tomará unos pocos minutos. Parece muy simple, pero es muy efectiva. Le invito a probarla. Usted merece una nueva oportunidad. Y sobre todo hágalo un hábito.

2.   Varias veces al día pregúntese como se siente. Esto le permitirá estar alerta de su emocionalidad. Se ha comprobado que el hombre puede cambiar sus emociones en máximo 2 minutos. Para ello debe contar con una “Lista de Recursos” a la cual recurrir para superar lo que le hace sentir mal. Ejercicio: Para identificar su “Lista de Recursos”, piense en aquello que le da bienestar, alegría, le recuerda que es especial y le ayuda a recuperar su autoestima. Por ejemplo: estar con su mascota, ver la foto de sus hijos, escuchar su música favorita, comer su postre preferido, hacer ejercicios, practicar su hobbie o aquello que le hace sentir bien, recordar a su nieta, ver fotos de ese viaje fabuloso que tuvo, visualizar aquella cena tan especial con su esposo, etc..Recupere los momentos felices¡  

3.    El poder del agradecimiento. Comience su día dando las “gracias” por todo lo bueno que le rodea: por su salud, por su familia, su casa, su carro, sus amigos, sus logros, y también dé las gracias porque otros también están logrando lo que quieren. Recuerde que usted funciona similar a un imán y atraerá más de lo que agradece.  

4. Siembre buenas “semillas” en su vida. Tenga presente que las emociones y los pensamientos positivos, son semillas que está sembrando en su subconsciente y harán que su imaginación le genere las ideas y acciones que lo conducirán a lo que quiere. “Somos lo que pensamos”. Estas semillas también se siembran en el subconsciente de sus hijos sobre todo los más pequeños, Escoja las semillas que quiere sembrar en ellos: amor, paciencia, tolerancia, compromiso, comprensión, generosidad, humildad, colaboración, etc. Haga de estas cualidades su modelaje y verá como muy pronto se expresarán en sus hijos.

Hasta la próxima vez…